Días y noches de amor y de guerra

Galeano, Eduardo

A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición y que soy culpable del privilegio de seguir vivo y libre. Entonces me hace bien recordar lo que dijo el cacique Huillca, en Perú, hablando ante las ruinas: «Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. Pero no lo han conseguido, porque estamos vivos». Y pienso que Huillca tenía razón: estar vivos, una pequeña victoria; estar vivos, o sea, capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes.

Precio

Q155.00

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    Detalles del Libro
    Encuadernación:
    Rústico
    Páginas:
    218